miércoles, 13 de noviembre de 2013

Micropensamiento


Un tiempo apenas recuperado, aún torpe y vacío No busco más dios que la verdad, sin saber si tengo valor para afrontarla.

sábado, 5 de octubre de 2013

Así voy ...


Viviendo la vida como si fuera un juego misterioso (a veces sueño, a veces pesadilla). Transito siempre ese camino que aparece inevitablemente ante cualquiera de nosotros, y que conduce siempre, siempre ... al mismo lugar.

domingo, 23 de junio de 2013

Blog en pausa

Por razones personales, este blog está descuidado ... paralizado ... en un tiempo más trataré de volver  ocuparme.
Saludos a todos, y gracias por pasar.

jueves, 16 de mayo de 2013

Ficciones - Tomás Eloy Martínez


"En las ficciones somos lo que soñamos y lo que hemos vivido, y a veces somos también lo que no nos hemos atrevido a soñar y no nos hemos atrevido a vivir. Las ficciones son nuestra rebelión, el emblema de nuestro coraje, la esperanza en un mundo que puede ser creado por segunda vez o que puede ser creado infinitamente dentro de nosotros..."


domingo, 5 de mayo de 2013

Noche y día

Noche funambulesca, sonámbula, oscurecidamente brevilarga. Repleta de oniroimágenes maravillosas (anque algunas muchiterorrificantes). Eres benévolamente olvidadora.


Día sin visibiluna ni estrellodanzas. Múrmuro de silensonidos (pájaros rompiendo la sonibarrera, antes de desplumificar).
Sopla un despeinoso viento juguetón, mientras camino bajo el yugoso reysolano que tanto quemarde!!


viernes, 3 de mayo de 2013

Sobre otro día lluvioso ...


"Llueve... detrás de los cristales llueve y llueve... sobre los chopos medio deshojados, sobre los pardos tejados, sobre los campos, llueve" ... 
Lo dijo Serrat y recuerda la belleza del agua del cielo cuando nos arrulla con su mansedumbre, o cuando se convierte, a veces, en una fuerza que termina por desbordar y destruir, sin cesar con su canto eterno.
A la madrugada llovía con ímpetu, y luego el día se pintó de un gris anodino. Doce horas después el viento cambió al sudeste, y nuevamente la lluvia se volvió torrencial.
Tengo la suerte de disfrutarla a cubierto. Pero pienso en quienes no tienen como protegerse, en quienes lo pierden todo con las inundaciones, en los cambios dramáticos con que la vida nos sorprende. Para bien o para mal, con o sin lluvia.
Y solamente atino a dejarme fascinar, a aprehender cada segundo, mientras me siento casi como un animal refugiado en su cueva.