viernes, 10 de diciembre de 2010

A Carroll...


A Carroll...


Paseando por el viejo huerto de la casa de mis abuelos, me topé con un árbol que tenía un gran agujero en el pie. Por él vi desaparecer raudamente un rabo de conejo, y decidí seguirlo y curiosear.
          Resultó en un túnel bastante amplio y, aunque sintiéndome estúpido, me interné en él gateando.
          Al final encontré un bosque en el que había preparada una mesa de té para varias personas.
          Pero allí solamente había dos personajes muy singulares que me invitaron a compartir la mesa donde celebraban sus no-cumpleaños, dejándome boquiabierto.
          Durante algunos segundos intenté dar explicaciones sobre mí y mi inesperada aparición en su bosque.
          Enojados y aburridos ante mi insensata racionalidad, el Sombrerero y la Liebre desaparecieron raudamente.
          No me quedó más remedio que volver a mi propio mundo, cargando ahora con un secreto. Al salir, tapé cuidadosamente la entrada del pozo, con un macetón de begonias.
         Hasta hoy me pregunto qué habría sido del pobre lirón, que se quedó solo y dormido en la tetera...



Nedda
Año 2009

viernes, 19 de noviembre de 2010

Filosofía barata 1

¿El huevo o la gallina?


Me he formulado muchas veces la pregunta sobre el origen. ¿Cuál? Todo principio (si es que lo hay) o sea, el origen del origen, de todo lo que creemos, sabemos, o suponemos que existe.
Mis conclusiones se apoyan en conceptos generales en los que no profundicé demasiado, debido a cierta superficialidad que me afecta y, sobre todo, porque carezco de los conocimientos y de la capacidad de enumerar los nombres de filósofos, matemáticos, físicos, biólogos y demás personas pertrechadas con una enorme sapiencia, más la inclusión de sus teorías. Por lo tanto cometeré errores y horrores, que quiero compartir, debatir, o tal vez dejar picando ahí nomás. Todo producto de pensamientos dispersos, tardes de lluvia, debates con otros ignorantes como yo, etc, etc.
Por ejemplo, la teoría de la Creación se sustenta en la Fe. (¿Es aceptar misterios sin cuestionar?) Tendríamos que creer en la palabra de hombres que dijeron tener contacto con la divinidad y la misión de comunicar lo que ésta les iba transmitiendo a través de su Palabra Revelada. Cuando ésta deja dudas, debe ser aceptada con sus misterios y refrendada por la Fe. No admite cuestionamientos. Y, si dudamos, de una forma u otra somos amenazados con un castigo más o menos espantoso. Claro que como todo en este mundo, está manipulado y expuesto por seres tan humanos como nosotros.
Por otro lado, otros hablan de la “gran explosión inicial” (el Big Bang, que le dicen) como si se diera por hecho que la materia involucrada en el proceso, se presentó por... ¿generación espontánea?
Me pregunto de dónde salió esa primera e ínfima partícula, y las hermanas con las que interactuó hasta obtener algo parecido a un comienzo. ¿Podríamos decir que el comienzo del que nos hablan es una mera consecuencia de relaciones fortuitas, combinaciones dadas de una manera casual?
Me gustaría saber, primero, a qué se puede llamar verdaderamente “origen absoluto” Porque creo que entonces deberíamos suponer que antes había una “nada”, que por el solo hecho de existir ya era algo.
Y luego está la perfección de las leyes del equilibrio universal... ¿es posible considerar que se deben a un mero azar?  (No menciono ahora las leyes naturales porque no las considero perfectas desde un punto de vista moral, ya que parecen regirse por la “Ley del más Fuerte” algo que me parece una abominación)
Es obvio que mi mente, tan imperfecta y limitada, no puede expandirse hasta el punto de comprender conceptos tales como el de la partícula infinitesimal que pudo haber sido el origen del Universo, de la Eternidad o del Infinito.
Si alguien tiene alguna idea al respecto o quiere opinar... que opine. (No confundir con: si querés llorar... llorá)  Porque ese es otro tema.



Enero de 2010.